lunes, mayo 12, 2008

Retorno

Los retornos nunca son sencillos, es de todos bien sabido, aunque las cosas sigan igual a como las dejamos algo siempre cambia. Ya lo dijo aquel viejo filósofo: nunca nos bañamos en el mismo río. Y en mi caso las cosas no han sido diferentes, el retorno está siendo algo demasiado complicado, en primer lugar porque me enterraron más de 6 metros bajo tierra cuando volaron en pedazos esta cueva, y en segunda porque el reanimador es una bestia que no sabe distinguir una gallina negra de un pato.

jueves, abril 03, 2008

¿Qué tal?

-¡Hombre! ¡Cuanto tiempo sin verte! ¿Qué ha sido de tí?
-Pues nada, perdí la casa, me corrieron del trabajo, mi mujer me dejo y para colmo me han detectado cáncer en el pancreas...
-Ya... ¿Y por lo demás qué tal?

viernes, marzo 14, 2008

El canto del cisne

Ya no soy la que antes era, los años transcurridos han hecho sus estragos y terminado con aquella despreocupada inocencia. Hoy que mis movimientos han dejdo de ser desmañados, que he conseguido un ferreo control de mi cuerpo, que mis energías ya no tan fácilmente se desbocan; hoy que mi mirada es un dardo envenenado, una mirilla que calibra lo que me rodea; hoy que la sabiduría e ha alcanzado, ¿o acaso soy yo quien la ha alcanzado a ella? Hoy, que por fin soy el predador perfecto, en el cenit de mi evolución, en el punto álgido de mi gloria. Hoy al estúpido género humano, esas ingeniosas presas, le ha dado por terminar con todos sus problemas para siempre y destruir el planeta, condenandonos de paso a todos los demás seres que pudimos haber brillado tras su desaparición en algunas eras.

La memoria del deseo.

Han pasado mil horas desde nuestro último encuentro y, pese a ello, las sensaciones tan intensamente vividas no se han borrado. Aún puedo sentir tu cálido aliento en mi nuca, tu respiración anhelante; tus fuertes manos rodeando mi cintura, recorriendo mi silueta con urgencia, con la avidez del deseo. Y no dejo de preguntarme ¿qué habría sido de mí de no haber tenido tan a mano ese cuchillo?

lunes, marzo 10, 2008

Perspectivas.

Una vez más acudo a tu puerta a mostrarte como me desangro gota a gota de amor por tí, por unir mi vida con la tuya y procrear una larga estirpe. Y una vez más, como tantas otras, me mandas directamente al diablo aseverando que jamás, ni en tus más agónicos sueños de opio, concebirías la idea de emparentar con un podrido linaje de hemofílicos como es el mío.

miércoles, enero 30, 2008

Hay alguien ahí

Sudas copiosamente mientras intentas que tu desbocado corazón y la respiración entrecortada no te delaten. Al otro lado de esa puerta se halla un maníaco homicida que por alguna innombrable razón ha decidido emprenderla a escopetazos contra todo aquél que ha tenido la desventura de asistir al colegio. Y tiemblas mientras tu pensamiento vuela a refugiarse en la imagen de tu amor, quien siempre parece saber cuándo le necesitas y te llama en los momentos de mayor angustia. Desgraciadamente ésta vez no es diferente y una descarga de municiones te vuela los sesos mientras que, por alguna ironía de la vida, tu móvil comienza a desgranar la melosa melodía que en mala hora le asignaste a tu pareja: Somebody’s there.

martes, enero 29, 2008

Lo sabes

Lo sabes. Eres quien descubre una sonrisa en su rostro, quien ha conseguido hacer brillar de nuevo sus ojos y devolverle el color a sus mejillas, quien le ha regresado el esplendor perdido tras ese largo periodo oscuro. Y la miras tan fresca, tan sonriente, deslumbrante. Y tu corazón no puede evitar un brinco de desasosiego cuando piensas que probablemente en ninguna mujer de verdad puedas obrar ese milagro, pues tan sólo eres un viejo restaurador de arte.

Contranatura

Escucho en la oscuridad esas voces maliciosas que hablan de una relación prohibida, y prefiero ignorarlas. Escucho su malintencionado cuchicheo, su sibilina envidia. Y quiero cerrar mi mente a ellas, lo mismo que mi corazón. ¡Malditos! ¿Qué saben de amores y milagros? ¿Qué saben del bien y del mal? ¿Permisos y prohibiciones? ¿Contranatura? ¡No saben nada! Y me abato sobre ellos mientras aullo, a la vez que mis colmillos despedazan sus gargantas mis branquias tratan de sorber oxígeno de éste extraño medio. ¿Quién demonios dice que un tritón no puede amar a una mujer lobo?

domingo, enero 13, 2008

En sus ojos

Marcia tiene miedo y no quiere levantar la mirada, no después de lo que vio en esos ojos. La locura y la maldad brillaban en su interior, amenazando con devorar a todo aquél que osase mirarlos. Y Marcia tiembla con el cepillo de dientes en la mano, sabiendo que tarde o temprano deberá alzar la vista y enfrentarse al espejo.

Un pequeño hueco

¡Vamos, oficial, no ponga esa cara! La cosa es muy sencilla de entender. Ella repetía una y otra vez que no le cabía eso en la cabeza, --le digo mientras forcejea con las ataduras-- así que le hice el favor de hacerle un pequeño hueco. ¿Necesita quizás un poco de ayuda? --Y sonrío solícito mientras tomo de nuevo el cincel y el martillo.